
Es aquella figura, entre los claros y oscuros de la noche, donde se dibuja una boceto de un rostro sin lágrimas, pero con el alma llena de miedos y de llanto que solo en la soledad, dejan rienda suelta a sus sentimientos, los sentimientos de aquel amor, que aun con el pasar del tiempo no lograr olvidar, disfraza sus días de valentía, nada debe importar cuando aun en la luz del día quiere llorar, quiere gritar al mundo el dolor profundo que ha dejado cicatriz en sus brazos, no por los finos cortes con aquello que pueda abrir un paso hasta su alma, ni la sangre que le ha dado otro color de piel, si no por los recuerdos que allí quedaron marcados, es la única forma de que su alma no sienta dolor y que su convicción sea aun mayor, de que el amor solo sea algo que deja una marca profunda en la vida que jamas se puede olvidar....







